Ir al trabajo caminado o en bicicleta mejora la salud mental. Es la conclusión de un estudio realizado en Inglaterra y publicado en Preventive Medicine, que explica que los beneficios pasan por una mayor capacidad de concentración y menos estrés.

“Nuestro estudio demuestra que cuanto más tiempo se pasa durante los desplazamientos en coche, peor es el bienestar psicológico y, en consecuencia, la gente se siente mejor cuando tiene un largo paseo hasta el trabajo”, explica Adam Martin, responsable de la investigación.

Bienestar físico y salud mental

Porque en todo esto también hay un factor temporal: si bueno es pasear, mejor cuanto más largo sea el trayecto. Y viceversa: si malo es el coche, peor cuanto más prolongado sea el desplazamiento.

Pero la mejora en el bienestar no se queda ahí. En lo físico, caminar y usar la bicicleta son actividades que nos ayudan a cuidar órganos como el corazón o los pulmones… por no hablar de la ayuda que supone en el control de peso. Y en lo económico, ambas actividades representan un ahorro en los gastos destinados a transporte.

‘Un hallazgo sorprendente’

Y aunque lo ideal es andar o tirar de bici, el estudio también ha hallado beneficios en aquellos participantes que dejaron aparcado su vehículo y optaron por el transporte público.

“Un hallazgo sorprendente fue que los pasajeros dijeron sentirse mejor cuando viajaban en transporte público, en comparación con conducir. Se podría pensar que la interrupción del servicio o las aglomeraciones de viajeros podrían causar estrés, pero, como autobuses o trenes también dan a las personas tiempo para relajarse, leer y socializar y, por lo general, hay un paseo hasta la parada de autobús o la estación de tren, todo ello parece animar a la gente”, afirma Martin.

La cuestión, en definitiva, es dejar de conducir.