ELPOZO ALIMENTACIÓN ha donado al pueblo de Alhama dos impresionantes esculturas de artistas murcianos de reconocido prestigio internacional |
La primera de ellas es “Viento y Luna”, una magnífica obra con ocho toneladas de peso y catorce metros de altura, con la que el artista ciezano José Lucas homenajea a Antonio Fuertes, fundador de la empresa ElPozo Alimentación y padre de sus actuales dirigentes, además, de hijo predilecto de Alhama, cuyo busto ha reproducido en la base de la escultura.
La obra está creada en diferentes aceros y muestra la creatividad de Pepe Lucas con este material. El autor asegura que entre sus principales metas “pretendía hacer una pieza que dialogue con esa inmensa factoría, una de las más importantes a nivel europeo”.
Pepe Lucas (Cieza, 1945), cuenta con un profuso currículum con exposiciones en gran parte de España y un importante número de premios. Sus obras se encuentran presentes en países como Alemania, Francia, Chile, México, Inglaterra, Estados Unidos, etc.
En la Región de Murcia podemos admirar algunas de sus creaciones, sobre todo, de gran tamaño para lugares públicos, situadas en su ciudad natal, Cieza, en Murcia, y en edificios emblemáticos como la Asamblea Regional, entre otros muchos puntos de la geografía murciana.
La segunda pieza, “Corteza” es la obra de Francisca Muñoz y Manuel Herrera
-Muher-, una alegoría a nuestro planeta. Una esfera de estructura metálica de 8 metros de diámetro cubierta por una envolvente formada por más de 500 piezas de jamones elaboradas en acero corten.
Estas piezas cuentan con una textura rugosa que, ante la proyección del sol, generan sombras para dar más volumen a la escultura. En cambio, al aproximarnos estas se reflejan en el suelo y permiten entrever el interior de la escultura. Es por tanto, la proyección de la luz la que permite crear dos obras en una, según desde el lugar desde el que la contemplemos.
El matrimonio artístico afincado en Totana -Muher- tiene tras sus espaldas una amplia trayectoria artística, muy relevante a nivel pictórico, con obras cargadas de color, luz y sintonía con la naturaleza. Unas pinturas que Francisca y Manuel trabajan a dúo y que también ha dado sus frutos en otros campos artísticos como el diseño, el interiorismo, la arquitectura y, en esta ocasión, la escultura.
"Pintores viajeros", por su propia definición, han desarrollado una obra estrechamente vinculada a los lugares de sus periplos: el Caribe, Japón, Alemania, Venezuela, Indonesia y Estados Unidos. Sin embargo, en los últimos tres años, de vuelta a España, se han consagrado al paisaje mediterráneo, y en la obra que nos ocupa a una combinación de lo mediterráneo en su conexión con el mundo. |
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