El paisaje de la Costa Blanca se caracteriza por un litoral suave, junto con montañas que alcanzan hasta los 1.500 m de altura, a muy poca distancia de la costa, como las de Aitana o Puig Campana, siendo la segunda provincia más montañosa de España.
La provincia cuenta con una amplia variedad de parques naturales, entre los que se encuentran sierras litorales (Serra Gelada en Benidorm, el Peñón de Ifach en Calpe y el Montgó en Denia), sierras interiores (las Sierras de Mariola y la Font Roja en Alcoy), así como humedales de alto valor ecológico (Salinas de Santa Pola, Lagunas de Torrevieja-La Mata, el Hondo de Elche y la Marjal de Pego-Oliva).
Algunas de las formaciones geológicas más espectaculares son las cuevas, como las de Canelobre en Busot, la Cueva de las Calaveras en Benidoleig o la Cova del Rull en la Vall de Ebo.
En el apartado de parajes naturales merece especial mención las Fuentes del Algar, un conjunto extraordinario de cascadas, fuentes y pequeños manantiales en Callosa d’En Sarrià.
El sur de la provincia, desde Alicante hasta Pilar de la Horadada, se caracteriza por la proliferación de humedales y saladares (Lagunas de la Mata en Torrevieja o El Hondo en Elche) y por sus cordones dunares de gran valor natural, destacando las dunas de Guardamar.
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