El adolescente estadounidense que inventó un método de detección del cáncer de páncreas con 15 años, Jack Andraka, reclama libre acceso a las publicaciones científicas para “democratizar” el conocimiento y que jóvenes investigadores como él estén al corriente de los últimos avances.

En una entrevista con Efe, Andraka, que expuso en “Demand Solutions”, unas jornadas de innovación organizadas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington, cómo creó la prueba del cáncer pancreático, asegura también que la ciencia “es una de las mejores inversiones que se puede hacer”.

Un año después de la invención que le llevó a la fama, Andraka, a los 16 años, ha cambiado las aulas por los laboratorios de investigación, ha fundado su propia empresa, Andraka Techonologies, que preside, y está a la espera de conseguir la patente definitiva de su test de detección del cáncer.

“Los artículos científicos son muy necesarios, son esenciales para llevar a cabo la investigación científica porque, sin saber, no puedes investigar”, afirma Andraka.

El precoz investigador considera que, si todo el mundo pudiera acceder a las revistas científicas, “se democratizaría la innovación, que estaría abierta a 7.000 millones de personas, en lugar de a los 5,6 millones que ahora pueden investigar”.

“Si pensamos en la música, hay canciones que cuestan 99 centavos. Los artículos científicos deberían costar eso o menos, porque no necesitamos a gente interesada en la cultura pop, eso no va a salvar el mundo, necesitamos a gente interesada en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas”, razona Andraka.

Para desarrollar su método, el joven pasó unas vacaciones de verano recabando información y durante ese tiempo únicamente pudo consultar publicaciones médicas especializadas de libre acceso a través de internet, aunque reconoce que empezó “buscando en Google y Wikipedia, como haría cualquier adolescente”.

Pese a que la ciencia le viene de familia (su madre es anestesista y su padre, ingeniero civil) y desde los tres años ha intentado hacer descubrimientos, Andraka se lanzó a crear un método de detección del cáncer de páncreas tras la muerte de un amigo de la familia causada por esta enfermedad.

“Su cáncer había sido diagnosticado demasiado tarde”, lamenta Andraka, quien, acto seguido, averiguó que “las pruebas que había costaban 800 dólares, que se les escapaban el 30 % de los casos y que no habían sido actualizadas en 6 décadas”, recuerda.

Ante este escenario, Andraka buscó una solución y, después de meses de trabajo, creó un sistema para descubrir el cáncer que emplea nanotubos de carbono y funciona como el control del nivel de glucosa que se realizan los diabéticos, con una gota de sangre.

Los nanotubos atraen los anticuerpos indicadores de que se está padeciendo la enfermedad y, si éstos se encuentran en la sangre, cambia la conductividad eléctrica de los nanotubos, algo que se puede medir y, por tanto, localizar la enfermedad en una etapa temprana, cuando los tratamientos son más eficaces.

“Es increíblemente sencillo -insiste Andraka-, sólo cuesta tres centavos y lleva cinco minutos hacerlo. Pero es 160 veces más rápido, más de 26.000 veces más barato y casi 400 veces más efectivo”.